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Cómo liberar tensiones nerviosas y reorganizar el cuerpo a través de la fascia

En nuestro cuerpo, los tejidos no funcionan de manera aislada. Podemos imaginar tres redes fundamentales que interactúan constantemente:

  • Red ósea: los huesos, estructuras de compresión, densas y estables, como el “tierra” de la tradición china (Jing).

  • Red miofascial/facial: la fascia y los músculos, que forman una red tensional, como un puente flexible entre tierra y cielo (Qi).

  • Red nerviosa: el sistema nervioso, que regula, comunica y coordina, como el “cielo” (Shen).

A estas redes se añade la red circulatoria y linfática, que aunque con diferente densidad y función, comparte principios de interconexión y flujo con las otras redes.


La metáfora del jersey


Imagina un jersey mojado colgado de una percha. Las fibras se tensan y se entrelazan de forma desigual; algunos hilos quedan rígidos y otros más flojos. Con un poco de manipulación suave, estirando o ajustando, los hilos pueden reorganizarse de forma más uniforme.

De manera similar, cuando la fascia y los nervios están adheridos o bloqueados por trauma físico o emocional, se crean patrones de tensión que afectan la función del sistema nervioso y muscular. La terapia manual, el estiramiento y técnicas somáticas ayudan a “deshacer nudos” y reorganizar estas redes, siempre que se elimine el estresor nocivo que los mantiene.


Evidencia y modelos empíricos


Numerosos estudios respaldan cómo las intervenciones manuales afectan fascia, nervios y redes de tensión:

1. Fascia y transmisión mecánica de señalesLa fascia es un órgano sensorial activo que responde a la tensión y modula tono muscular y actividad neuronal (Schleip et al., 2012).

2. Deslizamiento fascial y dolorLas restricciones fasciales afectan el movimiento nervioso y contribuyen al dolor miofascial (Stecco et al., 2013).

3. Microestimulación y reorganizaciónLa terapia manual altera densidad fascial y actividad de fibroblastos, promoviendo remodelación del tejido (Langevin et al., 2007).

4. Neuroplasticidad y recalibración autonómicaEl deslizamiento nervioso y el trabajo miofascial reducen la hipersensibilidad periférica y central (Butler & Moseley, 2003).

5. TensegridadLa biotensegridad explica cómo huesos y fascia se adaptan globalmente a fuerzas mecánicas; cambios locales influyen en todo el sistema (Levin, 2002).

6. Líneas miofasciales / Anatomy TrainsLas líneas miofasciales conectan músculos, fascia y articulaciones, explicando transmisión de fuerzas y coordinación del movimiento (Myers, 2014).

7. Perspectiva TCM / MeridianosLos meridianos pueden entenderse como corredores de fascia, nervios y fluidos, coherentes con la anatomía occidental (Keown, 2009).

8. Trauma y almacenamiento somáticoEl trauma puede manifestarse en patrones persistentes de tensión; Somatic Experiencing ayuda a regular estos patrones y restaurar el equilibrio (Levine, 2010).


Cómo las terapias manuales ayudan a liberar los nervios


  • Deshacer adherencias: reorganiza fibras de colágeno en dirección funcional.

  • Estimulación microtraumática: pequeños cambios mecánicos promueven remodelación sin dañar tejido.

  • Reducción de patrones defensivos: al relajar fascia y músculos, se recalibra el sistema nervioso autónomo.

  • Sinergia con movimiento consciente: Qi Gong, Tai Chi o ejercicios de deslizamiento nervioso potencian la plasticidad y la integración de redes.


Conclusión

El cuerpo puede entenderse como un sistema de tres redes adaptativas interconectadas y moldeadas por fuerzas físicas y emocionales. Trabajando la fascia mediante terapia manual, ejercicio consciente y técnicas somáticas, se pueden liberar tensiones, reorganizar fibras de colágeno y recalibrar el sistema nervioso, favoreciendo salud funcional, integración de meridianos y bienestar general.




 
 
 

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